Introducción: en México, la frecuencia de desnutrición en pacientes con mieloma múltiple (MM) no se ha determinado. Se estima que hasta el 20 % de las muertes en pacientes oncológicos se deben a la desnutrición antes que a la propia enfermedad. Por ello, resulta fundamental evaluar el riesgo de desnutrición mediante herramientas validadas, como la valoración global subjetiva generada por el paciente (VGS-GP). Objetivo: determinar la frecuencia del riesgo de desnutrición, a través de la VGS-GP, en adultos con MM ingresados al Hospital Regional “General Ignacio Zaragoza” durante el periodo de diciembre de 2024 a mayo de 2025. Método: se llevó a cabo un estudio transversal, observacional y analítico. Participaron 17 pacientes con MM, de ambos sexos y edad ≥ 30. Se aplicó el tamizaje nutricional VGS-GP para determinar el riesgo de desnutrición y se analizó su asociación con el estadio de la enfermedad, considerando un valor de p ≤ 0.05 como estadísticamente significativo. Resultados: la frecuencia del riesgo de desnutrición fue del 88 % con un poder del 84.5 % para el tamaño de la muestra recolectada. Conclusiones: se evidenció una alta frecuencia del riesgo de desnutrición en pacientes con MM. Estos hallazgos resaltan la necesidad de identificar el riesgo de desnutrición y brindar una intervención nutricional oportuna en cada fase de la enfermedad.
Palabras clave: mieloma múltiple, desnutrición, valoración global subjetiva generada por el paciente.
Introduction: In Mexico, the frequency of malnutrition in patients with multiple Mieloma (MM) has not been determined. It is estimated that up to 20 % of deaths in oncology patients are due to malnutrition rather than the disease itself. Therefore, it is essential to assess the risk of malnutrition using validated tools such as the Patient-Generated Subjective Global Assessment (PG-SGA). Objective: To determine the frequency of malnutrition risk through the Patient-Generated Subjective Global Assessment (PG-SGA) in adults with MM admitted to the “General Ignacio Zaragoza” Regional Hospital during the period from December 2024 to May 2025. Method: A cross-sectional, observational, and analytical study was conducted. Seventeen patients with MM of both sexes and aged ≥ 30 years, participated. The PG-SGA nutritional screening tool was applied to determine their risk of malnutrition, and its association with the stage of the disease was analyzed, considering a p-value ≤ 0.05 as statistically significant. Results: The frequency of malnutrition risk was 88 %, with a power of 84.5 % for the collected sample size. Conclusions: A high frequency of malnutrition risk of malnutrition was observed among patients with MM. These findings highlight the need to identify malnutrition evidente in and provide timely nutritional intervention at each stage of the disease.
Key words: Multiple myeloma, malnutrition, patient-generated subjective global assessment.
Correspondencia: Maribel Mercado Medina.
Matamoros núm. 331, Col. Las Fuentes, C.P. 57600 Cd. Nezahualcóyotl, Edo. Méx., México.
Correo electrónico: matynut051271@gmail.com
Recibido: junio 23, 2025.
Aceptado: octubre 6, 2025.
El mieloma múltiple (MM) es una neoplasia maligna caracterizada por la proliferación anormal de células plasmáticas en la médula ósea.1 Sus manifestaciones clínicas más comunes son conocidas en la literatura con el acrónimo CRAB2 por hipercalcemia (C), insuficiencia renal (R), anemia (A) y lesiones óseas (B).
El MM representa el uno por ciento de la carga global de cáncer y ocupa el segundo lugar de neoplasias hematológicas a nivel mundial.3 Según el Global Cancer Observatory (GLOBOCAN) en 2022, México era el segundo país de América Latina y el Caribe con el mayor número de casos prevalentes e incidentes, así como muertes asociadas al MM.4
Las Guías mexicanas de diagnóstico y recomendaciones terapéuticas de mieloma múltiple (2009) mencionan que hay un mayor número de casos de MM en grupos étnicos afrocaribeños que en caucásicos, japoneses y mexicanos.5 Por otra parte, se ha encontrado que el sexo masculino tiene una carga 1.5 veces mayor de padecer esta enfermedad que el sexo femenino.6 La incidencia de esta enfermedad presenta un pico de casos en sujetos de entre 50 y 70 años. Sin embargo, se han encontrado casos en pacientes menores de 30 años.7
Alrededor del 20 % de las muertes de pacientes oncológicos se asocia a la desnutrición y sus complicaciones antes que a la propia enfermedad.8 La prevalencia de desnutrición en pacientes oncológicos se ha registrado hasta en un 76 %, lo que se vincula con un incremento en los índices de morbilidad, mortalidad, tiempo de estancia hospitalaria, mal pronóstico de vida y costes hospitalarios.9
La detección del riesgo de desnutrición hospitalaria se debe abordar mediante tamizajes que evalúen el estado de nutrición de los pacientes dentro de las primeras 24 a 48 horas del ingreso hospitalario, con el fin de poder brindar un tratamiento óptimo y oportuno.10 La VGS-GP es uno de los tamizajes nutricionales validados en la población con cáncer, ya que considera el análisis de síntomas característicos de la enfermedad que interfieren con la ingestión de alimentos y favorecen el desarrollo de la desnutrición.11
Se llevó a cabo un estudio transversal, observacional y descriptivo, en pacientes con diagnóstico de MM ingresados al Hospital Regional “General Ignacio Zaragoza” durante el periodo de diciembre de 2024 a abril de 2025.
El presente trabajo de investigación cuenta con un dictamen aprobatorio del Subcomité de Ética en Investigación, del Subcomité de Investigación y del Comité de Bioseguridad del Hospital Regional “General Ignacio Zaragoza”, con el número de folio de registro 870-2024.
Se realizó el cálculo del tamaño de la muestra para una proporción de la población finita, utilizando como base la población de 38 sujetos con MM reportados por Yilmaz M et al.,12 en su artículo The effect of malnutrition on mortality in hospitalized patients with hematologic malignancy con un nivel de confianza del 95 %, obteniendo una muestra de 35 sujetos.
Los criterios de inclusión fueron: pacientes con MM, de ambos sexos, ≥ 30 años de edad, que fueran capaces de responder la VGS-GP por sí solos o con el apoyo de un familiar o cuidador, con consentimiento informado firmado.
Se diseñó un escrutinio para evaluar otras variables durante el estudio, como el estado civil y el nivel económico, mediante la metodología del Nivel Socioeconómico (NSE) de la Asociación Mexicana de Agencias de Inteligencia de Mercado y Opinión (AMAI) publicada en 2022; los antecedentes familiares de MM, el tiempo de diagnóstico, el estadio actual de la enfermedad (Sistema de Estadificación de Durie-Salmon), la presencia de manifestaciones de los criterios definitorios de MM (CRAB), la presencia de comorbilidades, el consumo de tabaco y alcohol, el asesoramiento nutricional al diagnóstico, el peso actual, la talla y la circunferencia de pantorrilla. Se aplicó el tamizaje nutricional VGS-GP para evaluar su estado nutricional, el que posee una sensibilidad del 96 al 98 % y una especificidad del 82 al 83 %.13 Para su llenado, se le otorgó al paciente el apartado correspondiente al llenado exclusivo por él o con ayuda de un familiar, en el que se encontraban preguntas referentes a su alimentación, síntomas que la dificultan y su actividad cotidiana en el último mes. El resto del llenado fue complementado mediante una revisión del expediente clínico de los pacientes y una breve valoración clínica en la que se consideraron la toma de medidas antropométricas aludidas previamente. Los datos de la VGS-GP se clasificaron de la siguiente manera: A. Buen estado nutricional, B. Riesgo de desnutrición o C. Desnutrición grave.
Los datos se procesaron con el paquete estadístico Jamovi®. Se aplicó la prueba de normalidad Shapiro Wilk para evaluar la normalidad de las variables, los resultados de las variables cualitativas se expresaron en frecuencias y porcentajes, mientras que las variables cuantitativas en medias y desviación estándar. Una vez identificadas se realizó la prueba exacta de fisher para evaluar la asociación entre variables; se consideró una p < 0.05 como una asociación estadísticamente significativa.
La muestra total esperada no se logró completar, ya que no hubo nuevos diagnósticos ni derivación de pacientes de otras instituciones hospitalarias durante el periodo de inclusión del estudio. Por lo que se calculó el poder estadístico de la población total incluida, siendo esta de 17 sujetos; obteniendo un poder estadístico del 84.5 % para el tamaño de la muestra.
El 58.8 % de los sujetos correspondió al sexo masculino y el 41.2 %, al femenino. La media de edad fue de 57.1 (9.9). Respecto al estado civil, el 94.1 % de los sujetos reportó estar casado y el 5.9 % en unión libre. Se encontró que el 47.1 % de los sujetos pertenecía a un nivel socioeconómico alto, el 41.2 %, medio y el 11.8 %, bajo.
El 70.6 % de los sujetos no señalaron antecedente familiar de MM; el 29.4 % desconoce este dato. La media de tiempo de diagnóstico en meses fue de 23.3 (26.8).
En cuanto al estilo de vida, el 70.6 % consumió alguna vez en su vida bebidas alcohólicas. El 52.9 % de la población no eran fumadores. El 88.2 % de los sujetos no recibió asesoría nutricional al diagnóstico ni a lo largo del curso de la enfermedad.
El 70.6 % de los sujetos presentaban dos o más enfermedades, las más comunes la hipertensión arterial y la enfermedad pulmonar en un 35.3 y 23.5 %, respectivamente. Con relación a la presencia de las manifestaciones clínicas CRAB, el 17.6% presentó hipercalcemia, el 23.5 % insuficiencia renal, el 76.5 % anemia y el 88.2 % lesiones óseas.
Tras la aplicación de la VGS-GP, se identificó que 82.4 % de los participantes reportó dificultades para alimentarse. Los síntomas que más limitaron la ingestión de alimentos fueron la ageusia y la diarrea, en el 52.9 % de los casos; seguido de náuseas y saciedad temprana con el 47.1 % y vómito con el 35.3 % de la muestra. Como consecuencia, el 52.9 % de los sujetos indicó haber reducido su consumo de alimentos en relación con el mes anterior.
La frecuencia del riesgo de desnutrición en pacientes con MM fue de 88.1 %, según la clasificación de la VGS-GP. De estos, el 47 % presentó riesgo de desnutrición grave y el 41.1 % riesgo de desnutrición moderado. Solo el 11.8 % de la población estudiada mantenía un buen estado nutricional.
No se encontró asociación entre el sexo y el estado nutricional de los sujetos (p= 0.943), ni entre el estadio del MM y el estado nutricional de los sujetos (p= 0.110) (tabla 1). Sin embargo, se sugiere incrementar el tiempo de seguimiento.
| Tabla 1. Variables individuales según la clasificación de la VGS- GP. | ||||
|---|---|---|---|---|
| Variables | Buen estado de nutrición | Riesgo de desnutrición | Desnutrición | p |
| Sexo (%) n= 17 | ||||
| Femenino | 1 (5.9) | 3 (17.6) | 3 (17.6) | 0.94 |
| Masculino | 1 (5.9) | 4 (23.5) | 5 (29.4) | |
| Estadio (%) n= 17 | ||||
| Estadio l | 1 (5.9) | 0 (0) | 0 (0) | 0.11 |
| Estadio ll | 0 (0) | 1 (5.9) | 0 (0) | |
| Estadio lll | 1 (5.9) | 6 (35.3) | 8 (47.1) | |
| Tiempo de diagnóstico (meses) n= 17 | ||||
| < 12 | 2 (11.8) | 3 (17.6) | 4 (23.5) | 0.98 |
| ≥ 12 | 0 (0) | 4 (23.5) | 4 (23.5) | |
| Tiempo de estancia hospitalaria (días) | n= 10 | |||
| 1-7 | 0 (0) | 3 (30) | 2 (20) | 0.65 |
| 8-14 | 1 (10) | 1 (2) | 2 (20) | |
| 15-21 | 0 (0) | 0 (0) | 0 (0) | |
| 22-31 | 0 (0) | 0 (0) | 1 (10) | |
| Datos cualitativos reportados en frecuencias y porcentajes. Se realizó la prueba exacta de Fisher para evaluar asociación entre variables; se considera una p < 0.05 si existe asociación estadísticamente significativa. |
Por otra parte, el riesgo de desnutrición de los sujetos y el tiempo desde su diagnóstico (p 0.978) no mostró asociación entre variables (tabla 1).
En cuanto a la estancia hospitalaria, no se reportaron estancias superiores a un mes; para su análisis se contempló a la población (n= 10) para pacientes con uno o más días de estancia hospitalaria, no se encontró una asociación estadísticamente significativa entre esta variable y el riesgo de desnutrición (p= 0.653) (tabla 1). Al ser un estudio transversal, la medición reportada correspondió a un solo momento en el tiempo. No obstante, esto no descarta la posibilidad de que la estancia hospitalaria pueda ser un factor que agrave aún más el estado nutricional de los pacientes. El resto (n= 7) se evaluaron en el área de consulta externa o sala de infusión de quimioterapia.
Se pretendía reportar el índice de masa corporal (IMC) y la circunferencia de pantorrilla para su comparación con el riesgo de desnutrición según la VGS-GP, debido a que estas herramientas suelen ser las más utilizadas en el ámbito hospitalario, dejando de lado la aplicación de tamizajes nutricionales validados, ya que permiten detectar de manera más precisa y oportuna el riesgo de desnutrición. Sin embargo, no se contó con un espacio óptimo para la correcta toma de medidas antropométricas, especialmente en el área de consulta externa y sala de infusión de quimioterapia, por lo que se optó por descartar estas variables.
Se encontró una frecuencia de desnutrición hospitalaria del 88 %, similar a lo reportado por Allende-Pérez et al.,9 quienes indicaron que el 76 % de su población mostró riesgo de desnutrición.
Es fundamental identificar y considerar la sintomatología que dificulta la ingestión de alimentos, la cual estuvo presente en el 82.4 %, así como la reducción en el consumo de alimentos presente en el 52.9 % de la población, pues como señala Yilmaz et al.,12 el reconocimiento oportuno del riesgo de desnutrición y su tratamiento se asocia con una mejora en la ingestión de alimentos y, por ende, en su estado nutricional.
No se reportaron estancias hospitalarias superiores a un mes (tabla 1) y, al ser un estudio transversal, la medición reportada correspondió a un solo momento en el tiempo. No obstante, esto no descarta la posibilidad de que la estancia hospitalaria pueda ser un factor que agrave aún más el estado nutricional de los pacientes, tal como lo menciona D'Almeida et al.8
La medición del IMC y la circunferencia de pantorrilla suelen ser las herramientas más utilizadas en el ámbito hospitalario para determinar el estado de nutrición de los pacientes; sin embargo, su uso exclusivo puede llevar a una subestimación del riesgo de desnutrición, ya que se deja de lado la aplicación de tamizajes nutricionales validados que permiten detectar de manera más precisa y oportuna el riesgo de desnutrición, como lo señala Kim HS et al.,14 quienes hallaron valores del IMC dentro del rango normal en pacientes que presentaban desnutrición grave. Por lo que se recomienda realizar en futuros estudios esta comparación.
Este escenario resalta aún más la relevancia de contar con herramientas de fácil aplicación, como los tamizajes nutricionales, que permiten identificar de manera temprana el riesgo de desnutrición en pacientes con estas características. Además, subraya la necesidad de complementar la evaluación nutricional con otros parámetros, como la composición corporal y marcadores bioquímicos, para una valoración más precisa y ajustada a la condición clínica del paciente.
La frecuencia del riesgo de desnutrición en pacientes con MM fue elevada, lo que destaca la falta de asesoramiento nutricional, tanto al diagnóstico como a lo largo del curso de la enfermedad. Se identificó que la sintomatología más común asociada a la dificultad de ingestión de alimentos fue la ageusia, la diarrea, las náuseas, la saciedad temprana y el vómito, sintomatología que afecta y agrava directamente el estado nutricional de los pacientes. Estos puntos resaltan la importancia de una intervención nutricional temprana y continua en cada fase de la enfermedad.
La exclusión del IMC en esta población, debido a limitaciones físicas y factores que alteran el peso real, muestra la trascendencia de emplear tamizajes nutricionales validados y otros parámetros como la composición corporal y los marcadores bioquímicos para una evaluación del estado de nutrición más precisa.
Estos hallazgos refuerzan la urgencia de una atención nutricional integral en pacientes con MM, destacando la necesidad de implementar estrategias dietoterapéuticas que contribuyan a mejorar la calidad de vida y el pronóstico clínico de los pacientes.
ACS: diseño de la investigación, redacción del manuscrito, recolección y análisis de los datos.
GAOO: colaboración en la interpretación de los resultados y en la revisión crítica del documento.
MMM: supervisión del trabajo, revisión y aprobación del manuscrito final.
Se extiende el agradecimiento al personal médico y a los pacientes del Hospital Regional “General Ignacio Zaragoza” por abrirnos las puertas para la realización de este protocolo de investigación.
Ninguno.
Los autores declaran no tener conflicto de intereses.
Ninguna.
1.Berenson RJ. MANUAL MSD. Institute for Myeloma and Bone Cancer Research. 2023 [Internet].
2. Rajkumar SV. Multiple myeloma: 2022 update on diagnosis, risk stratification, and management. Am J Hematol. 2022; 97(8): 1086-1107. DOI: 10.1002/ajh.26590
3.Espinoza-Zamora JR, Figueroa-Acosta R, Ledesma-Osorio YC. La carga del mieloma múltiple en México: una investigación epidemiológica del Sistema Nacional de Salud. Gac mex oncol. 2020; 19(4). https://doi.org/10.24875/j.gamo.19000281
4.Ferlay J, Ervik M, Lam F, Laversanne M, Colombet M, Mery L, Piñeros M, Znaor A, Soerjomataram I, Bray F. Global Cancer Observatory: Cancer Today [Internet]. Lyon, France: International Agency for Research on Cancer. Disponible en: https://gco.iarc.who.int/today
5.Cano-Castellanos R, Cedillo-de la Cerda JL, Garcés-Ruíz OM, Gómez-Almaguer D, Limón-Flores A, López-Hernández M, et al. Guías mexicanas de diagnóstico y recomendaciones terapéuticas para mieloma múltiple (2009). Revista de Hematología. 2010; 11(1) :40-62.
6.Padala SA, Barsouk A, Barsouk A, Rawla P, Vakiti A, Kolhe R, et al. Epidemiology, Staging, and Management of Multiple Myeloma. Med Sci. 2021; 9(3): 3. doi: 10.3390/medsci9010003.
7.Monroy-Pesantez MF, Saracay Carrillo HE, Domínguez-Vacacela ED, Huang-Carpio JJ. Diagnóstico de mieloma múltiple. RECIMUNDO. 2022; 6(2): 133-42. https://doi.org/10.26820/recimundo/6.(2).abr.2022.133-142
8.D’Almeida C, Peres WAF, de Pinho NB, Martucci RB, Rodrigues VD, Ramalho A. Prevalence of malnutrition in older hospitalized cancer patients: a multicenter and multiregional study. J Nutr Health Aging. 2020; 24(2): 166-71. doi: 10.1007/s12603-020-1309-4
9.Allende-Pérez S, Pérez-Camargo DA, Urbalejo-Ceniceros VI, Ochoa-Carrillo FJ. Evaluación del estado de nutrición en pacientes con cáncer avanzado, referidos a cuidados paliativos del Instituto Nacional de Cancerología, México. Gaceta Mexicana de Oncología. 2013; 12(4): 223-8.
10.Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS. Desnutrición Intrahospitalaria: tamizaje, diagnóstico y tratamiento. En: Guía de Referencia Rápida: Guía de Práctica Clínica. México; p. 1-26.
11.Gómez-Candela C, Martín-Peña G, de Cos-Blanco AI, Iglesias-Rosado C, Castillo-Rabaneda R. Evaluación del estado nutricional en el paciente oncológico. En: Soporte Nutricional en el Paciente Oncológico. Madrid; p. 43-56.
12.Yilmaz M, Atilla FD, Sahin F, Saydam G. The effect of malnutrition on mortality in hospitalized patients with hematologic malignancy. Supportive Care in Cancer. 2020; 28(3): 1441-8. doi:10.1007/s00520-019-04952-5
13.Fernández-López MT, Saenz-Fernández CA, de Sás-Prada MT, Alonso-Urrutia S, Bardasco-Alonso ML, Alves-Pérez MT. Desnutrición en pacientes con cáncer; una experiencia de cuatro años. Nutr Hosp. 2013; 28(2): 372-81. doi: 10.3305/nh.2013.28.2.6239
14.Kim HS, Lee JY, Lim SH, Cho J, Kim SJ, Jang JH, et al. Patient-Generated Subjective Global Assessment as a prognosis tool in patients with multiple myeloma. Nutrition. 2017 Apr; 36: 67-71. doi: 10.1016/j.nut.2016.06.009
VOL. 16, NÚM. 3 • SEP-DIC 2025.
p. 1364-1368
Decanato de Ciencias de la Vida y la Salud, Facultad de Nutrición, Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.
Puebla, México
https://orcid.org/0009-0001-7231-2084
Consultora independiente.
CDMX, México.
Consultora independiente.
CDMX, México.
Decanato de Ciencias de la Vida y la Salud, Facultad de Nutrición, Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.
Puebla, México
Decanato de Ciencias Medicas, Facultad de Medicina, Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.
Puebla, México
Decanato de Ciencias de la Vida y la Salud, Facultad de Nutrición, Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla.
Puebla, México
Maribel Mercado Medina.
Matamoros núm. 331, Col. Las Fuentes, C.P. 57600 Cd. Nezahualcóyotl, Edo. Méx., México.
Correo electrónico: matynut051271@gmail.com
junio 23, 2025.
octubre 6, 2025.
María Fernanda Sánchez-Manzo. María de la Luz Tovar-Hernández. Análisis y propuesta de mejora con un enfoque de calidad en los procesos implementados en los subsistemas operativos (compras, suministros, producción y servicio) del laboratorio de alimentos de la Escuela de Dietética y Nutrición del ISSSTE, a través de la aplicación de un mapa de procesos PEPSU durante el periodo escolar 2018-2019. REDNUTRICIÓN. 2020; 11(3): 756-759.
Terminos y condiciones | Politica de privacidad | Derechos de Autor